Un susurro de un deseo, una sonrisa silenciosa y esperanzadora.
Floreció en sueños, un tono vibrante y vívido,
Una visión de la vida que anhelaba seguir.
Lo perseguí por las nieblas de la luz de la mañana,
Con cada paso, el sueño se hizo cada vez más brillante.
Surgieron obstáculos, como las montañas en el camino,
Pero la fe, una llama estable, iluminó el día.
Subí cada pico, con sudor y con una lágrima,
La visión en mi corazón, disipando cada miedo.
A través de las tormentas y el sol, seguí adelante con May,
Mi sueño, una estrella guía, que brilla muy brillante.
Y luego, un momento, brillante y claro,
El tapiz de la esperanza, disipando todo mi miedo.
La visión cobró vida, un abrazo tangible,
Una sinfonía de alegría, una sonrisa en mi rostro.
Para los sueños, son los brújulas, que conducen a la orilla,
Pintan el lienzo brillante y abren cada puerta.
Así que manténgalos cerca y nutrenlos con cuidado,
Y déjalos florecer, una verdad más allá de comparar.