Preguntas que son intrusivas o irrespetuosas:
* "¿Qué te pasó?" o "¿Cómo moriste?" Estas son preguntas increíblemente personales, y un fantasma puede no sentirse cómodo revelando su causa de muerte. Es mejor ser respetuoso con su privacidad.
* "¿Puedes mostrarme algo espeluznante?" o "¿Puedes mover algo?" Estas son demandas, y los fantasmas pueden no estar obligados a realizar trucos para usted.
* "¿Eres el fantasma de [insertar el nombre de la persona famosa]?" Esto es irrespetuoso e insensible, especialmente si el fantasma no es la persona que le pregunta.
* "¿Cuál es tu nombre?" Si bien algunos fantasmas pueden estar dispuestos a compartir su nombre, otros pueden no sentirse cómodos al hacerlo.
Preguntas que pueden ser molestas o provocativas:
* "¿Estás feliz o triste?" Estas son emociones complejas que un fantasma podría no ser capaz de expresar, o que no quisiera hablar.
* "¿Por qué sigues aquí?" Esta pregunta implica que el fantasma está de alguna manera incompleto o inacabado. Puede ser hiriente o hacer que el fantasma se sienta atrapado.
* "¿Vas a perseguirme?" Esto puede verse como un desafío o amenaza, y es mejor evitar cualquier cosa que pueda provocar una respuesta negativa.
* "¿Qué quieres?" Esta pregunta puede verse como exigente y puede presionar al fantasma para que responda. Es mejor abordar la comunicación respetuosamente y con una mente abierta.
En lugar de hacer preguntas, concéntrese en:
* Creando un ambiente pacífico y respetuoso. Ofrezca su respeto y reconozca su presencia sin exigir respuestas.
* observando y escuchando. Preste atención a cualquier señal o mensaje que el fantasma pueda estar tratando de comunicarse.
* Centrándose en interacciones positivas. Si el fantasma está dispuesto a comunicarse, trate de tener una conversación respetuosa y positiva.
Recuerde, la comunicación fantasma es un asunto delicado. Abordarlo con respeto, compasión y una mente abierta.